Herodes

De La Enciclopedia Apócrifa
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Antiguo gobernador romano de la provincia de Judea, más conocido como el Portal de Belén. Fue un adelantado a su tiempo, ya que intentó implantar medios radicales para el control de la natalidad. Desgraciadamente, sus revolucionarias ideas sufrieron de gran incomprensión en su época. Bromista consumado mandó eliminar a sus hijos Aristóbulo y Alejandro para demostrar su exquisito sentido del humor. Lamentablemente su fina ocurrencia no fue entendida por las obtusas mentes de la época.

El Castillo de Herodes

Razones de su ascenso[editar]

En realidad, nadie lo sabe (ni siquiera él). Según escribió el mismo Herodes en un enorme rollo de papel higiénico de pergamino marca Hacendado (Mercadona ya existía en aquella época, como todo el mundo sabe), él iba caminando por las calles de Jerusalén, después de haber visto una magnífica actuación de Cañita Brava, cuando, debido a su vicio de comer al menos una vez al día, entró en un restaurante. Él había oído hablar mucho sobre que los romanos eran muy caprichosos, que les gustaba mucho conquistar, que eran humanos, y que les gustaba también que todo el mundo les hiciera caso. Entonces, entró al restaurante, pidió un huevo frito y una Coca-Cola. Tuvo muy mala suerte, pues coincidía con que aquel día llegaban los romanos a Jerusalén, y un par de soldados decidieron ir a zampar al mismo restaurante que Herodes. Lo que pasaba es que sufrían de hemorroides y tenían por ello una mala leche inaguantable. Como toda buena persona, invitaron a base de hostias a todos los que estaban allí zampando a irse por patas de allí. Pero Herodes se había ido un momento al aseo para cambiarle el agua al canario y cuando volvió se encontró de cara con aquellos tíos. Le dieron a elegir entre hacer una prueba a vida o muerte para ser elegido gobernador de la nueva Judea o ser directamente elegido gobernador de Judea. Entonces, como Herodes era un poco muy vago, se decantó por la segunda, porque sabía que si la palmaba haciendo la prueba tendría que subir por las escaleras del cielo hasta encontrarse con Dios, y eso le daba mucha pereza, sobretodo si tenía que contarle toda su vida al creador.

Herodes en un día de trabajo normal

Vida personal[editar]

Según las muy fiables fuentes de información del tipo programa de AR y Espejo Púbico, Herodes era más simple que el mecanismo de un botijo. Aun así, como todo el mundo, tenía que hacer una serie de cosas, tales como:

  1. En cuanto se levantaba, se duchaba en su jacuzzi y se vestía, como todo pobre de la época.
  2. Después, escuchaba la radio. Eso sí, siempre ponía Kiss FM, pues le gustaba oír a la gente dar las noticias cantando.
  3. Cogía su Ferrari y se iba a su castillo.
  4. Una vez en su puesto de curro, preguntaba cuántos revolucionarios habían nacido, y se alarmó cuando le dijeron, si se seguía educando a los alumnos de igual manera a como se estaba haciendo en aquel entonces, todos acabarían siendo revolucionarios, pues les daban clases de cómo parecerse a Rambo, y demás cosas que a todo el mundo le dan ganas de empezar a repartir hostias. Entonces, debido a su vagueza, mandó eliminarlos a todos.
  5. Encendía su ordenador portátil y se conectaba al Mésenyer, donde hablaba con sus contactos en la Luna.
  6. Cuando se aburría de estar allí, ponía en marcha las cámaras de seguridad de su despacho, y se iba a jugar al bingo. Cuando, cansado de ganar, compraba la dignidad de todos los que estaban jugando con él, se marchaba a su casa, se ponía a ver el furbo y se quedaba dormido viendo el partido.

Características atribuidas a Herodes[editar]

Se le atribuye haber tangado a los Reyes Magos. Los magos de oriente tuvieron los huevos cuadrados de subir a lo alto del castillo del portal de Belén, les dijo que en allí no había niños, y los pobres se tuvieron que dar la vuelta.

A pesar de haber muerto hace muchos siglos, sus servicios continúan siendo invocados hoy en día con cierta frecuencia por, entre otros:

  • Padres de familia con fiesta de cumpleaños infantil en casa.
  • Jubilautas usuarios de los parques públicos que son golpeados en la cabeza por balones de reglamento.
  • Veraneantes tomando el sol al borde de una piscina.
  • Novios tratando de intimar importunados por hermanos pequeños.
  • Padres angustiados con los gastos de inicio del año escolar.