Tuercebotas

De La Enciclopedia Apócrifa
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Un tuercebotas (también conocido como maula,paquete o Pata-Grifo) es un jugador de fútbol que destaca por ser un estorbo para su equipo. De naturaleza afable, este espécimen suele tener presencia en las convocatorias o el once inicial a pesar de su torpeza o inutilidad. Esto puede deberse a factores como caer simpático, ser familiar del técnico, ser el alma de las fiestas o incluso tener un talento oculto.

Tuercebotas en su máximo esplendor.

Historia[editar]

El tuercebotas existe desde que el fútbol es fútbol. Cuando este deporte se creó en Inglaterra destacó, en un club amateur de una fábrica de Londres, un jugador llamado Sir Walton Fistfucking. A pesar de su completa carencia de talento y de no marcar ni al arcoiris, Walton era el delantero titular por ser hijo del dueño de la fábrica. Su fama creció cuando, en la final del campeonato-pachanga de la empresa, recibió tremendo balonazo en la cara que le dejó en estado vegetativo, con tan buena suerte para su club que consiguió anotar un gol y lograr la victoria para su equipo.

Ya en el siglo XX, el número de tuercebotas aumentó a partir de la famosa serie Oliver y Benji. Cuando muchos niños se quedaron prendados con el juego de Mark Lenders o la "catapulta infernal", el tuercebotas quedó reflejado en la figura de dos grandes jugadores: Bruce Harper, famoso por llevarse todos los balonazos a la cara y por sus goles en propia meta, y el portero Alan Crocket, conocido por su miedo al balón y los disparos a velocidad Mach 3 de los jugadores del Tohu.

La popularidad de la serie hizo que muchos padres, deseosos de disponer de tiempo libre y alguien que les garantizara la jubilación en un futuro, decidieron apuntar a sus críos a las escuelas de fútbol de sus barrios. A su vez surgieron muchos ojeadores, que a partir de un partido con suerte llamaban la atención de equipos nacionales e internacionales.

Ciclo de vida[editar]

Para mantenerse como referente en la manada, el tuercebotas se encarga de crear vestuario y demostrar al resto que no es un estorbo. Esto no lo hace entrenando, sino mediante detalles con los jugadores o el establecimiento de una amistad con los líderes del grupo. Saber hacer una buena paella puede ser más importante que despejar un balón bien. La otra forma por la que puede sostenerse en el club es mediante las amistades con periodistas deportivos a los que hace trabajos particulares .

Cuando el tuercebotas abandona su equipo, tiene tres opciones: La primera es acabar la carrera en el equipo de su pueblo, normalmente de bastante menos nivel que donde solía jugar y en el que destacará como estrella. La segunda es marcharse a una liga exótica como Japón o Estados Unidos. Y la tercera es terminar como comentarista deportivo a radio y televisión, donde rajará de los jugadores mediocres cuando él es uno de ellos. Solo los mejores tuercebotas pueden llegar a la cúspide, en forma de anuncio de Renault como Amunike o Tren Valencia.

Tipos de tuercebotas[editar]

  • Chistoso: Jugar no juega mucho en su equipo, pero es el alma del vestuario por sus chistes subidos de tono y por encadenar más de 15 canciones con el juego de "Camarero".
  • Desubicado: Nadie sabe que pinta en el fútbol, pero sigue jugando para mantener un tren de vida (Seitaridis) o para lanzarse a sus verdaderas vocaciones, como la política. De vez en cuando se crecen y hacen algo guay. [1]
  • Exótico: Tiene apellido rimbombante y suele llegar al equipo porque el presidente tiene que limpiar dinero negro. Muchos vienen de Brasil, antigua Yugoslavia o de donde Cristo perdió las sandalias. También suelen ser fichados por compartir nacionalidad con el entrenador, siendo claro ejemplo el Barça de Van Gaal.
  • Familiar: Su presencia en el vestuario se debe a ser familiar de un técnico o ex-estrella, pensando que podrá ser mejor que él. Los ejemplos más conocidos son Angoy (cuñado) y Jordi (hijo) de Johan Cruyff, o el ínclito hijo de Michel.
Archivo:Gravesinha.gif
Su regate favorito: la Gravesinha.
  • Juerguista: Se conoce todos los bares de copas y puticlubes whiskerias, tanto de su ciudad donde juega coomo de las otras a 20 kilómetros a la redonda. También está considerado como el alma de la fiesta. Grandes talentos como Prosinecki se arruinaron la carrera de este modo. Si se les conoce más por salir en la prensa rosa o por sus gastos económicos como Dani Güiza ya podemos echarnos a temblar.
  • Patoso: O "mantequilla", término aplicado a los porteros que suelen realizar fallos clamorosos y tener funestas consecuencias para su club. Suelen nacer en Argentina, de donde salieron gente como Mono Burgos, Mono Montoya o Abbondazieri.
  • Violento: Suple sus carencias balompédicas con un juego tosco, pasado de revoluciones. Cada entrada que realiza es una jugada de alto riesgo, digna de Impacto TV. Si un árbitro es inteligente, lo terminará expulsando antes de que concluya la primera parte. Sus máximos exponentes son Vinnie Jones, Gravesen, Javi Navarro [2] y Goyo Benito.
  • Voluntarioso: Suple sus fallos con mucha entrega, aunque en ocasiones no venga a cuento. Por ejemplo, correr por la banda como un pollo sin cabeza o quedarse a puerta de gol. Son habituales en equipos medios de la tabla como Numancia o Getafe, y supone también el resultado final de la digievolución de futbolistas que antes eran consagrados astros. El mejor ejemplo se encuentra en la figura de Ivan Campo.

Salón de la fama del tuercebotismo[editar]

Y muchos más que no nombramos, porque si no esto parece la lista de la compra.

¿Sabías que...[editar]

  • ...Gravesen llegó a marcar un hat-trick? (Si, lo juramos)
  • ...John Boniello, el portero de Malta en el famoso 12-1, llegó a entrenar porteros en su país?
  • ...en el PC Fútbol Palermo y Manteca Martínez tenían buena valoración?

Enlaces externos[editar]